Carta abierta de Montezemolo a los fans: Las claves de una dolorosa derrota


Pese a que han transcurrido más de 72 horas desde el desgraciado GP de Abu Dhabi, en el que Ferrari dejó pasar la mejor oportunidad que se le había presentado en años para ganar un Mundial que tenía en su mano, y aún sigue coleando el asunto.

Y es que los tiffossi de Ferrari son mucho más que simples aficionados a la Fórmula 1. De hecho son gente -entre las que yo mismo me encuentro- para los que el triunfo de sus “flechas rojas” es algo más que un triunfo deportivo y la pasión que desata llega a ser casi como una religión. No en vano más de 5.000 aficionados italianos se habían concentrado en las instalaciones de Maranello para festejar la consecución de un título que finalmente no se produjo.

Fijáos si llega lejos la pasión por el rojo de los aficionados que hasta uno de ellos, el ministro italiano Roberto Calderoli, exigió públicamente los ceses fulminantes del director del equipo, Stefano Domenicali y del propio presidente de la compañía, Luca Cordero de Montezemolo.

Ha sido tal la polvareda levantada con esta carrera que el propio Montezemolo ha tenido que publicar en la web de Ferrari una carta abierta a los fans de La Scuderia, en la que el propio presidente asume como propio el error que finalmente les costó el campeonato. Os transcribimos a continuación la carta que Montezemolo ha dirigido a sus aficionados:

Queridos amigos,

Un par de días después de la gran decepción de los resultados de la última carrera de la temporada, que todavía me duele, quiero hablar con usted. Me sentí, al igual que usted y todo el equipo que el objetivo que hemos estado persiguiendo durante toda la temporada, incluso cuando los demás nos habían dejado fuera, estaba incluso más cerca después de la clasificación del sábado por la tarde.

Desafortunadamente una evaluación errónea desde el muro de boxes durante una etapa crucial puso en peligro la carrera y evitó la conquista del título. Las cinco maravillosas victorias de Fernando y el equipo no fueron suficientes para alcanzar nuestra meta. Esta es la ley del deporte.

Sin embargo, creo que tenemos que estar muy agradecidos a todos y cada uno de los que han trabajado tan duro durante el año – técnicos, mecánicos, trabajadores y pilotos-  por su compromiso, su dedicación y la competencia que mostraron todos y cada uno de ellos. Les dí las gracias personalmente la noche del pasado domingo en la pista y ayer en la fábrica, pero hoy quiero hacerlo junto a nuestros fans. Lamentablemente, el final no está a la altura de una temporada emocionante, donde fueron los protagonistas indiscutibles de una carrera de persecución increíble y, por lo tanto, el resultado nos deja con un regusto amargo aún más grande.

También quiero agradecer de todo corazón a todos ustedes, que nos encorajinó, nos animó, nos estimuló y nos criticó, aunque siempre con el afecto y la pasión que caracteriza a aquellos que realmente aman Ferrari. Es en esos momentos, que no son tan fáciles, es cuando se reconoce a los verdaderos fans como usted.

He recibido numerosos mensajes de aliento, el fortalecimiento de nuestro deseo de reaccionar. Todos queremos volver a la pista de inmediato para un “partido de vuelta”, pero tenemos que esperar hasta el inicio del próximo campeonato. Mientras tanto vamos a seguir trabajando sin descanso en el monoplaza para 2011, ya que todos, junto con ustedes tienen un objetivo: tener un coche ganador en pista en la primera carrera.

Gracias a todos y Forza Ferrari!

Luca di Montezemolo

Las claves de la derrota

Está bien este reconocimiento implícito (y explícito) de toda la responsabilidad, algo que por otra parte, todos ya conocíamos prácticamente desde el momento en que veíamos cómo Alonso iba perdiendo sus opciones al regresar a pista por un pitstop, que visto lo visto, nunca se debió haber producido, especialmente ahora que se ha conocido la transcripción de las conversaciones entre el piloto asturiano y sus mecánicos.

La transcripción comienza en la vuelta 9, cuando Mark Webber, que en ese momento rodaba en quinta posición, en una especie de “sandwich”, entre los Ferrari de Alonso y de Massa, casi se toca con el muro. El español, que estaba cobrando distancia sobre su, a priori, principal competidor es informado de esa circunstancia por su equipo:

  • Vuelta 9: Andrea Stella confirma por radio a Alonso que Massa se está acercando a su rival: “Has ganado tres décimas a Webber. Incluso Felipe se acerca”.
  • Vuelta 12: Andrea Stella explica que“Webber se ha parado y Vettel pierde tiempo con Hamilton”.  Alonso responde: “Si veis que Felipe le puede superar en una vuelta llamarlo a boxes”. La respuesta del box es clara: “Estamos estudiándolo. Concéntrate en Button”.
  • Vuelta 14: Alonso pregunta por el pit stop de Massa: “¿Cómo ha ido con Felipe?” Stella responde: “Ha salido detrás de Webber”.
  • Vuelta 15: Desde el box de Ferrari dan la orden de entrar a boxes a Alonso: “OK. Ahora entra”.  El asturiano confirma: “OK”, a lo que el box de Ferrari asevera que “Saldrás cerca de Webber. Por delante”.
  • Vuelta 17: Alonso pregunta: “¿Cuál es la situación?” a lo que Stella, consciente de la situación y sabedor de que el coche no está preparado para una carrera al ataque, es claro con su piloto y le informa: “Hay que adelantar al Renault que está delante, ya no tiene que parar. Y después está Rosberg”.
  • Vuelta 22: Es la comunicación que se pudo oír por televisión. En Ferrari son conscientes de que el Mundial se escapa. Andrea Stella habla con Alonso y le dice que “Sé que estás haciendo todo lo posible, pero es crítico superar a Petrov”.

El equipo Ferrari mordió el anzuelo. No sabemos si fue simplemente casualidad, dado que se vio desde la misma salida que Webber no podía dar alcance a Alonso y que los neumáticos pudieran estar gastados prematuramente (de ahí que el australiano casi se comiese el muro)

Tampoco sabremos si fue porque Christian Horner, desde el muro de Red Bull y a la vista de los acontecimientos, en una magistral decisión táctica, decidiese sacrificar a su principal peón y viendo cómo iba de rápido Sebastian Vettel, cambiase de caballo ganador sobre la marcha pero el caso es que, ante la posible amenaza de Webber, Ferrari jugó sus cartas…y ganó al australiano pero perdió ante Vettel.

Tampoco podemos olvidarnos del Safety Car, que entró en la segunda vuelta, cambió los planes de algunos corredores, entre ellos los que luego fueron los protagonistas (Petrov y Rosberg) Estos pilotos, junto con algunos más, optaron por jugársela yendo a una pronta y única parada, esperando que el desgaste de las ruedas no fuese el que, por otra parte, cabría esperar en Yas Marina, en el que se preveía que la arena del desierto haría estragos en los compuestos de los pilotos (algo que luego no ocurrió).

Lo que está claro es que cuando Alonso volvió a pista se encontró, según lo previsto, por delante de Webber, como era el objetivo. Sin embargo, se encontró con unos compañeros de viaje tan inesperados como incómodos, que además ya habían parado a cambiar sus ruedas. Además lo hizo con un coche preparado con unos reglajes absolutamente incompatibles con una conducción agresiva.

Lastrado por una aerodinámica muy cargada y con una relación de marchas que no contemplaban una carrera al ataque sino para una plácida sesión de “baño y masaje”, pronto se pudo ver que el Ferrari de Alonso era absolutamente impotente para batir a Petrov y allí enterró sus opciones para ganar su tercer campeonato.

Esperemos que de estos errores aprendan a que no se puede vender la piel del oso antes de cazarlo y que, aquellos que una semana antes en Brasil, se reían de Webber y le daban las gracias a Vettel por su victoria en Interlagos, ahora no encuentran lugar en el que esconderse por su ridículo oceánico.

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