Archivo mensual: junio 2010

Premio “Motor Internacional del Año 2010” para Audi


Un jurado compuesto por periodistas especializados de la prensa del motor de 35 países ha elegido al motor 2.5 TFSI del Audi TT RS como “Motor Internacional del Año 2010” en la categoría entre 2 y 2,5 litros.

El motor de 2.5 litros del Audi TT RS cuenta con turbocompresor y tecnología de inyección directa de gasolina FSI, dos de los puntos fuertes de Audi, y ha supuesto la vuelta de la marca de los cuatro aros a las mecánicas de cinco cilindros.

Con una cilindrada de 2.480 cc, este propulsor alcanza un rendimiento de 340 CV entre las 5.400 y las 6.500 rpm, con un par máximo de 450 Nm entre 1.600 y 5.300 rpm. Los miembros del jurado del Motor Internacional del Año calificaron a este motor como un propulsor que “lo tiene todo: par, potencia, un sonido precioso… Se trata de la arquitectura de cinco cilindros en su máxima expresión”.

Esta potente motor de cinco cilindros es también un propulsor sorprendentemente ahorrador, pues únicamente consume una media de 9,2 litros a los 100 para el caso del Audi TT RS Coupé, mientras que el Audi TT RS Roadster apenas sí sube hasta los 9,5 litros a los 100.

El peso del motor, de sólo 183 kilogramos, es otra de sus grandes virtudes y contribuye a que el peso total del Audi TT RS se mantenga en valores muy bajos, ofreciendo también significativas ventajas en materia de distribución de pesos entre los dos trenes y, por tanto, en materia de comportamiento dinámico.

Desarrollado por Quattro GmbH, el Audi TT RS llegó al mercado en el verano de 2009. La versión Coupé pasa de 0 a 100 kms/h en tan sólo 4,6 segundos, mientras que tarda en pasar de 0 a 200 kms/h en 15,9 segundos, pudiendo alcanzar una velocidad máxima de 280 kms/h.

Esta es la sexta ocasión consecutiva que la tecnología TFSI se impone en los Premios Motor Internacional del Año. En los últimos cinco años, el motor Audi 2.0 TFSI ha ganado en la categoría de entre 1,8 y 2 litros.

Audi TT RS Roadster

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Fiat se suma a la Cabalgata del Día del Orgullo Gay


Nadie puede dudar que el Fiat 500 es un coche que desde su lanzamiento ha dado y sigue dando qué hablar. No en vano, se ha convertido en un auténtico líder de ventas en su segmento, también en nuestro país, entre otras cosas gracias a sus casi infinitas posibilidades de customización.

Así pues, el Fiat 500 ofrece más de 1.000.000 de variantes posibles de personalización, jugando con los colores, las motorizaciones, los interiores y los acabados, a los que habría que añadir la combinación con al menos 100 accesorios exclusivos más.

Por ese motivo, el Fiat 500 desfilará en la Cabalgata del Día del Orgullo Gay, que tendrá lugar el próximo 3 de julio en Madrid con cinco Fiat 500 y otros tantos Fiat 500C personalizados con referencias a la estética y elementos representativos de cada uno de los colectivos (“tribus” como los han denominado) que allí desfilarán.

Fiat 500 y 500C customizados para la Cabalgata del Día del Orgullo Gay 2010

Los vehículos, además de desfilar el día de la marcha, estarán expuestos en la Plaza de Vázquez Mella donde los asistentes podrán verlos desde el día 30 de junio hasta el 4 de julio.

Carlos Sáinz recibe las llaves de su nuevo Volkswagen Touareg


El piloto madrileño Carlos Sáinz, tres veces campeón del mundo de rallyes y vigente campeón del Rallye Dakar, ha recibido de Volkswagen un Touareg 4.2 V8 de 340 CV con cambio automático de 8 velocidades, en un acto celebrado en las instalaciones del concesionario madrileño Castellana Wagen, de manos de su gerente, Antonio Sánchez.

Durante el acto de entrega, Sáinz se mostró muy satisfecho con los avances tecnológicos que incorpora el nuevo Volkswagen Touareg “de calle”. Del interior, destacó la excelente ergonomía de los asientos y la calidad de los materiales. De hecho, el campeón español lo calificó de “un paso hacia adelante en seguridad, tecnología y calidad”, situando al todo terreno de Volkswagen como “un referente en el segmento de los SUV”.

Por su parte, Sáinz también se mostró muy interesado por los distintos sistemas de seguridad y de ayuda a la conducción que incorpora el nuevo modelo, así como por el novedoso dispositivo de control por voz de los distintos sistemas de navegación y telefonía.

Tampoco ignoró el nuevo cambio automático de 8 velocidades, una versión perfeccionada del anterior de 6 velocidades. No en vano el Volkswagen Touareg es el primer SUV del mundo que incorpora un cambio automático de 8 velocidades, lo que mejora la eficiencia de los motores y reduce el consumo.

Tras el acto de entrega, Carlos Sainz se “llevó puesto” su nuevo vehículo. El piloto madrileño, que fichó por Volkswagen en junio de 2005 y que recientemente alcanzó la victoria más importante que existe en el mundo de los raids, continúa inmerso en la preparación del Dakar 2011 y tiene previsto completar diversas fases de preparación antes de encarar, ahora como defensor del título, un nuevo Rallye Dakar.

Carlos Sáinz recibiendo satisfecho las llaves de su nuevo Toureg

Imagen del día: Si bebes, que conduzcan por tí


Que a los alemanes les encanta la cerveza es algo de sobra conocido. Pero nunca habríamos podido sospechar que llegasen al punto de que ni siquiera el tráfico les puede privar del placer de paladear una “rubia”. Esperamos que al menos el conductor no les acompañe en ninguna ronda.

¿No os lo creéis? Pues echadle un ojo a estas fotos que tomamos en Berlín la pasada semana…

GP de Europa: Continúa la polémica


No sólo no se han apagado aún los ecos del polémico GP de Europa disputado el pasado domingo y que, como todos sabemos, se vio afectado por la acción de Hamilton con el Safety Car, que dio lugar después a una sanción no sólo al británico pero que impidió a los Ferrari luchar por la victoria.

Tras unas duras declaraciones de Fernando Alonso nada más acabar la carrera en las que decía que la carrera había estado adulterada y que él, que había sido respetuoso con las reglas había acabado noveno (por más que luego con las sanciones posteriores llegó a escalar un puesto más)  mientras que  Hamilton, el infractor, sin embargo se benefició de su infracción y logró finalizar segundo. Paralelamente, tiffossi de todo el mundo se levantaban en armas contra el británico de McLaren por considerarle un tramposo.

Por su parte, el Presidente de Ferrari, Luca Cordero de Montezemolo, lejos de rebajar la tensión, ayer volvía a insistir sobre el hecho, manifestando que lo ocurrido el domingo era sencillamente inaceptable y que sentaba un peligroso precedente en la Fórmula 1. A todo esto, el ex-director de Renault, Flavio Briatore, ha echado más leña al fuego indicando que Hamilton debería haber visto la bandera negra.

Sin embargo, el británico Lewis Hamilton hoy no se ha mordido la lengua y, por primera vez, ha arremetido duramente contra el piloto asturiano y le ha acusado de tenerle envidia y achaca únicamente a su bajo rendimiento en carrera el haber finalizado tan atrás en la prueba del domingo, siendo especialmente hiriente cuando, en tono jocoso, se mofaba del español diciendo que “debe ser duro ser rebasado por un Sauber”, refiriéndose al postrero adelantamiento del que fue objeto Fernando Alonso por parte del japonés Kobayashi y que le arrebataba la octava posición.

Pero ¿qué pasó realmente? ¿quién tiene razón en toda esta historia?  En principio sólo hay un verdadero culpable que no es otro que Charlie Whiting, en tanto en cuanto y aun con el reglamento en la mano, estaba facultado para ello, sacó el Safety Car en un momento de lo más inoportuno ya que, en vez de esperar a que pasase todo el grupo, en Valencia se incorporó a pista sin esperar, incrustándose detrás del primero e inmediatamente antes del segundo.

Momento en el que Hamilton coincide con el Safety Car en pista

En la imagen aérea se aprecia cómo sale el Safety Car prácticamente en el mismo momento que cruza Hamilton por la línea de meta y es justo ahí cuando surge la polémica. En puridad, Hamilton debería haber frenado de golpe, tal y como hizo Alonso, en el mismo instante en el que el británico ve cómo por su derecha se le acerca el coche de seguridad.

Sin embargo, no es menos cierto que existe una línea pintada en la salida del pitlane correspondiente al Safety Car que es cruzada por apenas unas décimas de segundo antes por éste que por Hamilton, con lo cual el margen de maniobra que le queda al británico es escaso para frenar, de modo que o pegaba un frenazo en seco, con el consiguiente riesgo de organizar una buena “montonera” u optar por lo que hizo, apretar  el acelerador y dejar atrás -insisto, por décimas de segundo- al Safety Car.

Lamentablemente Fernando Alonso, que venía inmediatamente detrás, no tuvo esa suerte y ya se encontró al Safety Car en pista, de modo que al asturiano le fue absolutamente imposible adelantarlo. A todo esto, Hamilton, que de tonto no tiene un pelo, al ver que Alonso quedaba rezagado y literalmente embutido por el Safety Car aprovechó para tirar como loco y cubrir esa vuelta de ventaja con el tiempo suficiente para entrar en boxes, cambiar sus ruedas y, como tenía tiempo de sobra, sustituir el morro del coche, que había quedado dañado en un pequeño toque con Vettel nada más comenzar la carrera.

Por tanto, es comprensible el enorme enfado de Alonso pero ante esa situación ¿qué se supone que debería haber hecho Hamilton? Sinceramente y viendo una y otra vez las imágenes creo que Hamilton no actúo dolosamente sino, en todo caso, se aprovechó una situación en la que se vio envuelto sin querer, por más que quienes le precedían se vieran luego perjudicados. De esta manera, Ferrari debería dirigir sus iras contra Whiting y los comisarios de carrera pero no contra Hamilton o McLaren.

Y es que el verdadero responsable de tamaño desaguisado no es otro que Charlie Whiting, que dio un auténtico recital de cómo no se debe dirigir una carrera ya que, aparte de elegir un pésimo momento para sacar el Safety Car a pista cometió luego varios errores más, algunos de ellos francamente de bulto.

El primero vino motivado por la inmediata reclamación que presentó Ferrari, en cuanto Alonso se vio engullido por el Safety Car y encima veían cómo el español perdía irremisiblemente no sólo su tercera plaza sino que además Massa caía de la cuarta a la decimoquinta posición. Quizás fuese en ese momento cuando Charlie Whiting comenzó a tomar conciencia de su metedura de pata a la hora de autorizar la entada del Safety Car y se da cuenta de la zapatiesta que se había organizado y comenzó una deliberación a toda prisa con los comisarios para ver qué hacer para tratar de remediar mínimamente el desaguisado.

Es entonces cuando, a mi modo de ver, comete el segundo error grave. Y es que, dado que el reglamento no decide específicamente qué hacer en caso de adelantar a un Safety Car sino que lo deja a criterio de los comisarios, tarda más de media hora en tomar una decisión, que encima es la más laxa de todas las posibles ya que finalmente se opta por un drive-through en vez de un Stop and Go.

El problema está en que, para entonces, Hamilton ya había abierto una brecha de más de medio minuto con sus perseguidores, encabezados por el japonés Kobayashi. De este modo, cuando el británico decidió cumplir su sanción (con el margen de tres vueltas que le da el reglamento para cumplirla) pese a perder en torno a 16 segundos, cuando volvió a pista lo único que pasó fue que la ventaja que tenía con respecto al líder en ese momento, Sebastian Vettel, aumentó, lo que hizo imposible que Hamilton pudiese disputarle la victoria.

Alonso se vio claramente perjudicado por la entrada del SC en pista

Por último, hay que achacarle a Whiting un nuevo error, aunque ajeno a esta polémica, que vino dada por la presencia de una botella de vidrio en mitad de la pista que algún aficionado irresponsable arrojó al firme del circuito. Con el reglamento en la mano el director de la carrera debió ordenar la paralización de la misma en ese mismo instante pero no lo hizo. El resultado, el alemán de Williams, Nico Hulkenberg, que estaba cuajando una excelente actuación, rodando entre los mejores, pinchó y tuvo que abandonar a escasas vueltas del final.

En resumen, en la carrera de Valencia se dieron todos los ingredientes para que la inexorable Ley de Murphy se cumpliese a rajatabla, de modo que si había alguna posibilidad de que algo saliese mal, salió absolutamente todo mal. Por el bien de la propia competición, esperamos que los comisarios y el propio Charlie Whiting hayan aprendido la lección y que, por una vez, dejen de ir por detrás de los acontecimientos y prevean qué hacer con rapidez ante determinadas situaciones. Así pues, ojalá sólo tengamos que hablar de las carreras y de los pilotos por temas meramente deportivos, relacionados únicamente con lo que ocurra en la pista, no fuera de ellas.

Reliant Robin: ¿Lo barato es caro?


Existe en el Reino Unido la posibilidad de conducir una serie de vehículos que, aparte de tener la peculiaridad de contar sólo con tres ruedas, conllevan un enorme ahorro en su fiscalidad con respecto a los vehículos digamos, “normales”, de modo que sus poseedores pagan las tasas e impuestos que soportan las motos y no los coches.

Sin embargo, viendo el enorme calvario que pasaron los probadores del programa Top Gear a los mandos de un pequeño Reliant Robin, cuando se trata de gente acostumbrada en teoría a manejar con soltura superdeportivos de más de 500 CV y a circular a más de 400 kms/h, nos hace dudar si realmente el ahorro que supone tener uno de estos coches compensa, en comparación con las horas de taller de chapa que luego van a necesitar a poco que nos descuidemos.

No os perdáis el vídeo y estoy seguro de que os haréis después la misma pregunta…

Imagen del día: Un carril-bici bastante peculiar


El otro día cantábamos las excelencias de Coppenhague como la capital  mundial del ciclismo urbano por antonomasia.  Sin embargo, la foto de hoy nos muestra que eso de circular por el carril-bici no es a veces tan sencillo. De hecho, se puede convertir en una auténtica heroicidad…