Tras unos meses de enorme zozobra en la fábrica de Opel de Figueruelas, con la sombra incluso del cierre cerniéndose sobre sus trabajadores, parece que soplan nuevos vientos de prosperidad en la fábrica zaragozana, tras aquel oscuro “affaire” de la venta de Opel por parte de General Motors al consorcio austríaco-canadiense Magna el año pasado.
Aquel episodio, que amenazó con poner en la calle a más de 1.600 trabajadores de la fábrica de Figueruelas y la propia supervivencia de la fábrica, ahora parece ciertamente superado tras el anuncio hecho por el presidente de General Motors Europa, Nick Reilly.
Reilly ha manifestado su intención de que -eso sí, a largo plazo- se fabriquen en Figueruelas las versiones eléctricas de algunos de sus coches, entre ellos el Opel Corsa que, junto al Opel Meriva, se fabrica en la planta española en la actualidad.








