Estoy seguro de que cuando pasen los años, muchos de los fanáticos y aficionados al Gran Circo de la Fórmula 1, hablaremos de aquella mítica temporada 2010. Sí, aquella en la que Fernando Alonso y Ferrari dejaron escapar un título en el último suspiro y que ganó el tercero en discordia.
Aquella temporada en la que hasta cinco pilotos distintos subieron al pódium en las 19 pruebas que integraron aquel campeonato y en la que ganó, contra todo pronóstico, el piloto que a priori tenía menos opciones para ganarlo.
Un año plagado de anécdotas, rumores, polémica y sobre todo, infinitas alternativas en la cabeza del campeonato pero que, curiosamente, acabó por ganar Sebastian Vettel, el único que jamás comandó ni por un día dicha clasificación. Un campeonato que vio cómo un equipo, Ferrari, subía enseguida al Olimpo de las victorias pero que caía con estrépito para, de la mano de un impecable Alonso, resurgir de sus cenizas y estar a punto de vencer cuando en el mes de agosto ni el más optimista en Maranello daba un duro por la Scuderia.
Os dejo con el vídeo resumen de la temporada que se pudo ver en la reciente Gala de la FIA, celebrada por todo lo alto en Mónaco la pasada semana. En la lujosa capital monegasca, los pilotos, que sustituyeron sus habituales monos multicolor de competición por elegantes y caros trajes, recibieron sus respectivos galardones y el reconocimiento por parte de la FIA a su labor este año.
Si algo tiene la Fórmula 1 es que, en ocasiones, resulta absolutamente imprevisible y ocurren cosas como las que hemos vivido hoy sobre el asfalto de Yas Marina, con la sorprendente resolución final del campeonato de 2010.
No se podía vivir mejor colofón para una de las temporadas más memorables, emocionantes y animadas que recordamos en estos últimos años, con el triunfo final, absolutamente contra pronóstico de Sebastian Vettel, aprovechando su gran victoria hoy en el Gran Premio de Abu Dhabi.
Con todo a favor para Alonso y, con Webber como principal competidor del asturiano, la figura de Sebastian Vettel como presunto convidado de piedra, sólo podía suscitar la duda de si, en un hipotético final apretado entre su compañero Webber y Alonso, podría echarle un cable al australiano, ya que sus probabilidades, reales pero muy remotas, sólo pasaban por la consecución de una victoria y que Alonso acabase quinto como mínimo, algo aparentemente improbable.
Alonso, recibiendo el cariñoso saludo del rey antes de la salida
De hecho, con la pole de Vettel, y sobre todo, con la brillantísima clasificación del asturiano ayer, en tercer lugar y nada menos que dos puestos por delante de su gran rival, Webber, todo hacía presagiar una jornada tranquila para el piloto de Ferrari y que el asturiano se traería por fin para España su tercer Mundial.
Para ser campeón, Fernando Alonso sólo tenía que conservar su posición en la salida y aguantar los posibles embates de Button y Webber, a los que había batido ya en otras ocasiones y también en la propia clasificación, por lo que la empresa no parecía difícil y a poco que las cosas funcionasen con normalidad, la carrera sería un mero trámite.
Por ese motivo, en Ferrari se prepararon para una carrera conservadora ya que, estando así las cosas, si dejaba pronto fuera de combate a Webber, Vettel pasaría a ser el rival a batir pero, estando como estaba el alemán de necesitado a su vez de un auténtico milagro (no sólo ganar sino que Alonso quedase quinto o inferior), raro sería que el asturiano no ganase el título.
Por tanto, sólo Alonso podría perder este Mundial ya que todo lo que él necesitaba para ganarlo se le había puesto además de cara, incluyendo el hecho de que Vettel se tenía que jugar en la salida su primera plaza contra Hamilton, curiosamente hoy el principal aliado de Alonso.
El único problema, que muchos ya veníamos previniendo, era que Alonso no estaba saliendo bien y, aunque Webber tampoco, no le convenía al asturiano que alguien como Button le rebasase en el arranque, por lo que no debería dormirse en los laureles. Sin embargo, llegó el momento de la salida y empezaron a acumularse los disgustos. Como dice la Ley de Murphy, si una posibilidad existe de que algo salga mal, indefectiblemente saldrá mal y así fue.
Momentos después de la salida, con Vettel a la cabeza
Así pues, Sebastian Vettel, sin hacer una salida espectacular, lograba a duras penas resistir el ataque furibundo de Hamilton y se ponía líder de la prueba. Por detrás, Alonso en una pésima salida era adelantado por Button y se empezaba a situar en el filo de la navaja, en cuarta posición y a escasos metros de su gran rival Webber, amenazando esa posición que todavía le daba el campeonato al asturiano.
A los pocos instantes de la salida, se produjo el primer hecho de relevancia de la carrera y se puso la primera piedra en el camino de Alonso hacia el título. En una maniobra extraña pero inevitable, Michael Schumacher, que rodaba por el interior de una curva trataba de defender su posición ante Rosberg, que le estaba atacando por el exterior y ante Barrichello. En ese momento, el Mercedes del heptacampeón patinaba y trompeaba a la salida de la curva, con tal mala fortuna que su monoplaza quedaba en dirección opuesta al tráfic0.
Aunque sus más inmediatos perseguidores lograban esquivarle, el Force India de Vittantonio Liuzzi se empotraba violentamente contra el Mercedes, subiéndose literalmente encima de éste y quedando a escasos centímetros del casco de Schumacher, que salvaba el pellejo por bien poco.
Excelente demostración de fuerza la llevada hoy a cabo en Interlagos a cargo del equipo Red Bull, que suma un nuevo doblete esta temporada y que, con la victoria de Vettel y el segundo puesto de Webber, deja el campeonato en un pañuelo, de cara a la última carrera, que se disputará en el circuito de Yas Marina, en Abu Dhabi.
Ni los más optimistas fanáticos de la Fórmula 1 hubiéramos imaginado llegar a la última carrera en esta tesitura, con Alonso liderando la clasificación -y por tanto, dependiendo de él mismo- pero con la emoción de encontrarse apenas a ocho puntos del segundo, Mark Webber y sin descartar en absoluto a Sebastian Vettel, a 15 puntos del asturiano.
La carrera en sí no ha tenido apenas historia. Como era previsible, el sorprendente poleman tras la clasificación de ayer, Nico Hulkenberg, apenas sí pudo resistir unos pocos metros el empuje de su compatriota Sebastian Vettel, que enseguida le ganó la posición. Acto seguido, el alemán también era rebasado por Mark Webber y ambos aprovecharon para poner tierra de por medio frente al resto.
Momento en que Vettel arrebata a Hulkenberg la primera posición tras la salida
Por detrás, de nuevo decepcionante Lewis Hamilton se las tenía tiesas con un Fernando Alonso, que salió muy agresivo con el fin de tratar de adelantar al británico a las primeras de cambio. Sin embargo, el esperadísimo duelo Hamilton-Alonso apenas sí duró una vuelta ya que un error de pilotaje del piloto de McLaren (el enésimo esta temporada) dejó expedito el camino al asturiano que, acto seguido, se iba como un poseso a por Hulkenberg.
El alemán, seguramente atenazado por los nervios de encontrarse en una situación como la que estaba, con el fin de tratar de defender su aún privilegiada posición, sólo se dedicó a hacer un tapón de proporciones bíblicas, cerrando vuelta tras vuelta todas las puertas a Alonso, que se desesperaba intentando encontrar un hueco por donde rebasar al alemán de Williams. Esa lucha era aprovechada por los dos Red Bull para marcharse definitivamente del resto e imponer un ritmo endiablado.
Nico Hulkenberg, tratando de cerrar las puertas a Fernando Alonso
Tras varios intentos infructuosos, Alonso lograba adelantar a Hulkenberg en la vuelta 7 y se situaba en una cómoda tercera posición, asegurada con un buen ritmo de carrera, inferior a la de cabeza, pero francamente superior al de sus perseguidores, especialmente dado que Hamilton, el único que podría hacerle frente, se topaba ahora con Hulkenberg y sufría en sus carnes el duro trámite de adelantarle, perdiendo todas sus opciones de cara al pódium.
La carrera, sin apenas incidentes de relevancia, seguía su curso, con el único interés de saber quién ocuparía la quinta posición ya que Hulkenberg, una vez que entró en boxes, dejó de ser un problema para Hamilton y se diluía entre la maraña de coches que peleaban por entrar en los puntos.
La única duda que flotaba en el ambiente era saber si, como hizo Ferrari en Alemania (o en este mismo Gran Premio en 2007 con Massa y Raikkönen de protagonistas) habría órdenes de equipo y Vettel sería rebasado por su coequipier, máxime viendo cómo en la parte central de la carrera Webber empezaba a recortar diferencias con su compañero poco a poco. Sigue leyendo →
En una madrugada intensa, la carrera de hoy en Suzuka ha sido bastante bonita, animada y hasta cierto punto emocionante. Saldada con el esperado doblete de Red Bull, con Sebastian Vettel como dominador desde el principio y su compañero -y líder del Mundial- Mark Webber, como segundo de a bordo, la emoción estaba en saber quién iba a acompañar a los pilotos de la escudería austríaca en el pódium.
El principal aspirante, contra todo pronóstico, parecía que iba a ser el polaco Robert Kubica, brillante todo el fin de semana, tanto en los entrenamientos libres como en la cronometrada de clasificación, tras la que partía en tercer lugar. Una clasificación que, recordemos, se tuvo que disputar apenas cinco horas antes de la propia carrera, debido a la suspensión en el día de ayer de los entrenamientos oficiales debido al inmenso aguacero que cayó sobre Suzuka.
Sin embargo, salvo el dominio de Red Bull, todas las previsiones se fueron al traste desde el mismo momento en que se dio la salida. Fernando Alonso, que partía cuarto volvía a salir mal, de la misma manera que Mark Webber (un clásico ya en eso de perder posiciones al salir) y ambos eran rebasados por sus más directos rivales. El peor parado era Mark Webber, que veía cómo su monoplaza era fácilmente adelantado por el Renault de Kubica, mientras que Alonso perdía su posición con Button, si bien inmediatamente después el asturiano la lograba recuperar en una arriesgada maniobra al salir de la primera curva.
Por la parte central del pelotón, sin embargo, se organizó una buena “montonera” en tanto en cuanto Petrov, que se tocaba con Hulkenberg se iba directo al muro en los primeros metros y, unos metros más adelante, Massa, horrible todo el fin de semana, hacía lo propio tras tocarse con Rosberg y cruzarse contra el grueso de pilotos, colisionando contra el Force India de Vittantonio Liuzzi.
Sin duda, con la victoria de hoy en Marina Bay, Fernando Alonso ha vivido este fin de semana uno de sus mejores momentos como piloto de Ferrari ya que ni soñándolo podían haberle salido mejor las cosas.
Tras un emocionante final, en el que el asturiano logró mantener el tipo y resistir los duros envites de Sebastian Vettel, convertido en su sombra desde las últimas vueltas, el piloto de Ferrari se llevó los 25 puntos (y sumando su victoria número 25 en su carrera) y se ha logrado aupar hasta el segundo puesto de la clasificación del Mundial.
En una gran carrera, en la que pronto se pudo comprobar que esta vez iba a ser un duelo únicamente entre Fernando Alonso y Vettel, ambos pilotos dieron un recital de técnica, pilotaje y destreza en las 61 vueltas que ha durado este Gran Premio, marcado por los incidentes de carrera, especialmente el que motivó el nuevo abandono de Lewis Hamilton, en este caso tras una polémica colisión con Mark Webber.
Momento de la salida del GP de Singapur
La carrera en sí, como digo, no tuvo más historia que ver cómo Alonso, tras una salida dubitativa pero en la que pudo mantener a duras penas su privilegiada posición, empezó de la mejor manera posible, marchándose junto a Vettel casi de inmediato y pulverizando las vueltas rápidas una por una. Detrás quedaba el resto de rivales directos, con Hamilton en tercer lugar, Button en cuarto, mientras que el líder del Mundial, Mark Webber caía a posiciones desconocidas para él.
Pero pronto empezaron los incidentes a marcar la pauta cuando, con apenas tres vueltas disputadas, tuvo que salir el primer Safety Car de la jornada cuando los dos Force India emparedaban al Sauber de Heidfeld, el sustituto de Pedro de la Rosa, y el italiano Liuzzi -el peor parado del incidente- tenía que abandonar su coche en mitad de la pista.