En ocasiones decimos que la realidad supera a la ficción pero es que no se nos ocurre cómo calificar el abracadabrante incidente que han podido recoger esta misma mañana las cámaras del centro de control de la DGT en plena hora punta, en la Autovía del Noroeste (A-6) a la altura de Las Rozas de Madrid.
Resulta que el conductor y el acompañante del vehículo que aparece estacionado entre el arcén y el carril derecho del punto kilométrico 20 de la A-6 a las 8:20 de la mañana, -en plena hora punta de entrada a Madrid- no encontraron otro sitio mejor para echarse un sueñecito y “dormir la mona”.
Alertados por la incidencia y, sobre todo, por el espectacular tapón que estaban generando (agravando el ya importante atasco que se genera en la zona a esas horas), se personaron en el lugar agentes de la Policía Local y de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil para ver qué ocurría, por si se tratase de una urgencia.
La sorpresa vino cuando, tras retirar el vehículo de la calzada, sometieron al conductor a las pruebas de alcoholemia, dando positivo con un resultado además de 0,88 y 0,95 miligramos de alcohol por litro de aire espirado. Básicamente, y dicho en román paladino, el conductor llevaba una tajada de impresión.
La siesta, sin embargo, le va a salir bastante cara ya que, al superar con creces el límite máximo permitido en la tasa de alcoholemia (0,25), se le han abierto diligencias que se remitirán al juzgado al suponer un delito tipificado en la Ley de Seguridad Vial.









